← Volver al blog

Plagio e IA en la Universidad de Murcia: el TFG lleva declaración de originalidad firmada

|8 min de lectura

Analiza tu texto — gratis

Las primeras 1.500 palabras son gratis, sin crear cuenta. Cada veredicto indica con qué frecuencia se equivoca con textos que sabemos que escribió una persona — una cifra que ningún otro detector publica.

Estamos construyendo un espacio de escritura: tu documento de Word o LaTeX, tus PDF al lado y un asistente que solo puede citar lo que hay realmente en ellos — verlo y avisarme.

La respuesta corta

En la Universidad de Murcia el TFG y el TFM deben contener una declaración explícita firmada de originalidad, y el plagio conlleva automáticamente la calificación numérica de cero, además de la responsabilidad disciplinaria.

Lo que la UMU no publica es igual de útil de saber: no nombra ningún programa antiplagio como servicio propio, no obliga a pasar ninguna comprobación y no tiene ninguna norma que mencione la inteligencia artificial. Lo que hay sobre IA es una página de biblioteca, sin fecha, con recomendaciones.

La declaración firmada del artículo 3

Es la obligación más concreta que tienes, y viene del Reglamento por el que se regula el Trabajo Fin de Grado y el Trabajo Fin de Máster en la Universidad de Murcia, aprobado en Consejo de Gobierno de 30 de abril de 2015 y modificado en los de 22 de abril de 2016, 28 de septiembre de 2018 y 28 de junio de 2022. Artículo 3, «Autoría y originalidad»:

«3. Los TFG/TFM que entreguen los estudiantes contendrán una declaración explícita firmada en la que se asume la originalidad del trabajo, entendida ésta en el sentido de que todas las fuentes utilizadas han sido debidamente citadas.»

Tres precisiones que ahorran disgustos. La declaración va dentro del trabajo («contendrán»), no en un trámite aparte. Está firmada, con lo que eso implica: es una afirmación tuya, no un formalismo administrativo. Y lo que declaras está definido con exactitud —«que todas las fuentes utilizadas han sido debidamente citadas»—, ni más ni menos.

Ahí está también el punto delicado con la IA. Esa declaración no menciona la inteligencia artificial: el reglamento no la nombra en ningún artículo, y no existe en la UMU ninguna obligación publicada de declarar su uso. Pero si has usado una herramienta generativa de forma sustancial y firmas que todas tus fuentes están citadas, tienes un problema de coherencia que conviene resolver antes, hablándolo con tu tutor, y no después. Sobre cómo redactar esa explicación, tenemos una guía de la declaración de uso de IA.

El mismo reglamento define el trabajo, en su art. 1, como «un trabajo, individual, original –en cuanto a la autoría–».

El cero: dos artículos que llevan al mismo sitio

La UMU establece el cero automático dos veces, en dos normas distintas, y merece la pena tener localizadas ambas.

En el reglamento de TFG/TFM, art. 3.2:

«El plagio, entendido como la presentación de un trabajo u obra hecho por otra persona como propio, o la copia reiterada de textos sin citar su procedencia y dándolos como de elaboración propia, conllevará automáticamente la calificación numérica de cero. Esta consecuencia debe entenderse sin perjuicio de las responsabilidades disciplinarias en las que pudieran incurrir los estudiantes que plagien.»

Y en el Reglamento de Evaluación de Estudiantes (REVA) —aprobado en Consejo de Gobierno de 25 de octubre de 2019 y modificado en los de 29 de noviembre de 2019 y 28 de junio de 2022—, art. 22:

«El o la estudiante que se valga de conductas fraudulentas, incluida la indebida atribución de identidad o autoría, o esté en posesión de medios o instrumentos que faciliten dichas conductas, obtendrá la calificación de cero en el procedimiento de evaluación y, en su caso, podrá ser objeto de sanción, previa apertura de expediente disciplinario.»

Ese inciso —«indebida atribución de identidad o autoría»— es el enganche por el que llegaría un texto generado y presentado como propio. Digámoslo con el cuidado que merece: el artículo no nombra la inteligencia artificial, y la UMU no ha publicado ninguna interpretación que diga que le alcanza. Es una lectura del alcance del texto, no una afirmación de la universidad.

En ambos casos el cero y el expediente son acumulativos, no alternativos: suspender no cierra el asunto.

Lo que ninguno de los dos reglamentos hace es fijar un porcentaje. La UMU no publica ninguna cifra de similitud aceptable, y su reglamento de TFG/TFM tampoco obliga a pasar ninguna comprobación antiplagio ni nombra ninguna herramienta. Sobre por qué ese número engaña, tenemos una guía del porcentaje de plagio permitido.

Qué antiplagio usa la UMU (y por qué se cita mal)

No consta públicamente. Ninguna página de la Universidad de Murcia que hayamos localizado nombra un producto antiplagio como servicio propio de la universidad. El catálogo de servicios docentes de ÁTICA —aula virtual, guía docente digital, corrección de exámenes, control de asistencia, biblioteca, software docente— no incluye ninguno, y la dirección de un supuesto servicio antiplagio devuelve error.

Aquí hay que deshacer una confusión que se repite mucho. La página de la biblioteca «IA en la biblioteca» contiene esta frase:

«Sistemas de Detección de Plagio. Turnitin, Plag.es, Unicheck son sistemas de revisión de trabajos académicos que emplean IA para detectar plagio.»

Esa frase está dentro de una lista de categorías de herramientas de IA en educación —al lado de Khan Academy, Coursera, Kahoot o Canva—, como ejemplos de mercado. No dice que la UMU use ninguna de las tres, y no debe citarse como si lo dijera.

Consecuencia práctica: si no hay servicio publicado, tampoco consta contra qué se compararía tu documento, si quedaría almacenado en algún repositorio, cuánto tiempo, ni si podrías pedir su exclusión. Y no hemos encontrado ninguna vía institucional para que compruebes tu propio trabajo antes de entregarlo.

La página de IA de la biblioteca, con sus reservas

La UMU es, de las universidades que hemos revisado, la que más lejos llega publicando nombres de detectores de IA. Conviene enmarcarlo bien: es una página informativa de la Biblioteca Universitaria, no una normativa, y no lleva fecha (una presentación incrustada en ella está firmada «Maria Moreno. Marzo 2025»). Su sección de detección está escrita mirando al profesorado —«CONSEJOS PARA LA DETECCIÓN DE TEXTOS ELABORADOS POR LA IA»— y enumera indicios: «una excesiva perfección o coherencia y falta de errores tipográficos o gramaticales», «texto muy homogéneo o falta de subjetividad o experiencias personales», «patrones muy repetitivos», información «no actualizada» o de conocimiento «básico».

Merece la pena leer esa lista al revés, porque describe, sin quererlo, a muchísimos estudiantes honrados que escriben en una segunda lengua: prosa cuidada, tono neutro, estructura muy regular, sin anécdotas personales. Si esa es tu forma de escribir, no eres sospechoso de nada, pero te conviene conservar pruebas de tu proceso.

Y hay algo que decimos aunque no nos convenga. Tras esos consejos, la página añade: «Existen diferentes herramientas que pueden ayudar a detectar si un texto ha sido generado por IA y otras que ayudan a “humanizar” el texto», y a continuación lista detectores y humanizadores de texto mezclados, sin ninguna advertencia —una de las entradas es literalmente «Humanizador de texto»—. Dos cosas al respecto. Primera: esa página no publica ninguna cifra de exactitud, ninguna tasa de falsos positivos y ninguna cautela sobre la fiabilidad de los detectores, y nosotros tampoco vamos a afirmar que sean fiables o que no lo sean, porque no lo hemos medido. Segunda: reescribir un texto para que un detector no lo marque no arregla nada. Si el trabajo está escrito por una máquina, sigue estándolo, y lo que se juzga es la autoría, no la apariencia.

Las recomendaciones de la biblioteca dirigidas al uso de IA sí importan, y la primera es la que te afecta directamente:

«Aprobación docente. El docente debe informar al alumno que para la realización de trabajos (TFG/TFM) necesita la confirmación del docente antes de usar herramientas de IA

Es una recomendación, no una norma, pero es la práctica que la universidad describe: pregunta antes. Las otras dos piden formación en verificación de la información y cita responsable.

Un aviso final sobre esa misma página, porque induce a error a menudo. En ella aparece la frase «Los autores deben declarar explícitamente en su manuscrito si han utilizado herramientas de IA generativa…». Eso no es una regla de la Universidad de Murcia: está bajo el epígrafe «OPINIÓN DE LAS EDITORIALES CIENTÍFICAS», dentro de una declaración conjunta atribuida a siete editores de revistas académicas. Es orientación de editoriales para autores, no política de la UMU, y no debe citarse como si te obligara.

El Reglamento de Convivencia de 2023 y su límite

Primero el dato que circula mal: el Reglamento de Disciplina Académica de 1954 está derogado, expresamente, por la Ley 3/2022 de convivencia universitaria.

La UMU sí aprobó su instrumento propio posterior. El Reglamento de Convivencia de la Universidad de Murcia se aprobó en la sesión del Consejo de Gobierno de 3 de marzo de 2023 y se publicó en el Boletín Oficial de la Región de Murcia núm. 61, de 15 de marzo de 2023. Existe además una modificación posterior, la R-826/2023, y la Comisión de Convivencia se había creado antes, por acuerdo del Consejo de Gobierno de 28 de octubre de 2022. Su preámbulo cita la disposición adicional cuarta de la ley, que dio a las universidades un año para aprobar sus normas.

Ahora el límite, que es importante y casi nadie lo menciona: ese reglamento va de convivencia y de resolución alternativa de conflictos, no es un catálogo de sanciones. Crea la Comisión de Convivencia y la mediación «como alternativa al régimen disciplinario», y no contiene lista de faltas leves, graves y muy graves ni escala de sanciones. Esas siguen siendo directamente las de la Ley 3/2022, donde plagiar total o parcialmente una obra o cometer fraude académico en el TFG, el TFM o la tesis es falta muy grave.

La Comisión puede tomar tu caso por tres vías que el propio reglamento enumera: tramitar los medios alternativos y resolver «como alternativa al régimen disciplinario en aquellos casos no excluidos del mismo»; determinar la procedencia de la mediación cuando las partes quieran acogerse a ella dentro de un procedimiento disciplinario; y por remisión de quien instruya el expediente. Es decir: la mediación existe y puede pedirse.

Lo que no consta públicamente: la vía de recurso concreta, el estándar de prueba aplicable y cualquier estadística de casos. Si te encuentras en esa situación, hemos escrito una guía sobre qué hacer cuando te acusan de usar IA en el TFG.

Qué hacer antes de entregar

  • Incluye la declaración firmada de originalidad dentro del trabajo. No es opcional: el art. 3.3 dice «contendrán». Comprueba si tu centro publica un modelo concreto.
  • Antes de firmarla, repasa las citas. Lo que firmas es que todas las fuentes utilizadas están debidamente citadas, así que la revisión de la bibliografía es literalmente la revisión de tu firma.
  • Pide confirmación a tu docente antes de usar IA en el TFG o el TFM. Es lo que la propia biblioteca describe como la práctica esperada, y deja constancia por escrito.
  • No te fíes de la lista de herramientas de la biblioteca como si fuera un servicio de la UMU. Ni los antiplagio ni los detectores que aparecen ahí son herramientas institucionales.
  • Guarda el historial de versiones de tu documento. Con una universidad que no publica su antiplagio ni su estándar de prueba, tu registro de proceso es la mejor prueba que vas a tener.

Si quieres una lectura previa de tu propio texto, nuestro análisis de IA es gratuito hasta 1.500 palabras, sin cuenta y sin nombre. Dos advertencias que nos obligamos a repetir: nuestras tasas de error publicadas están medidas sobre corpus en inglés y alemán, no en español, y ningún detector —el nuestro incluido— produce una prueba. Somos una herramienta externa más, exactamente igual que las que la biblioteca de la UMU enumera sin valorar.

Fuentes

Esta página es orientación, no asesoramiento jurídico. Lo vinculante es la normativa de tu centro y lo que te indique tu profesorado.

Preguntas frecuentes

¿Hay que firmar una declaración de originalidad en el TFG de la UMU?

Sí. El art. 3.3 del Reglamento de TFG y TFM de la Universidad de Murcia dice que los trabajos que entreguen los estudiantes «contendrán una declaración explícita firmada en la que se asume la originalidad del trabajo, entendida ésta en el sentido de que todas las fuentes utilizadas han sido debidamente citadas». Va dentro del propio trabajo, y lo que firmas es que has citado todas tus fuentes.

¿Qué software antiplagio usa la Universidad de Murcia?

No consta públicamente. Ninguna página de la UMU que hayamos localizado nombra un producto antiplagio como servicio propio de la universidad. La página de la biblioteca menciona Turnitin, Plag.es y Unicheck, pero lo hace dentro de una lista de categorías de herramientas de IA en educación, no como el servicio de la UMU. El catálogo de servicios docentes de ÁTICA no incluye ningún antiplagio.

¿Qué pasa si me pillan usando IA sin declararlo en la UMU?

No hay una norma de la UMU que nombre la inteligencia artificial. La vía por la que entraría es el art. 22 del Reglamento de Evaluación de Estudiantes, que sanciona con un cero al estudiante que se valga de conductas fraudulentas «incluida la indebida atribución de identidad o autoría», y prevé que además pueda abrirse expediente disciplinario. La recomendación de la biblioteca, que no es normativa, es que necesitas la confirmación de tu docente antes de usar herramientas de IA en un TFG o TFM.

¿Tiene la Universidad de Murcia un reglamento posterior a la Ley 3/2022?

Sí. El Reglamento de Convivencia de la Universidad de Murcia se aprobó en Consejo de Gobierno de 3 de marzo de 2023 y se publicó en el Boletín Oficial de la Región de Murcia de 15 de marzo de 2023. Pero tiene un límite importante: crea la Comisión de Convivencia y la maquinaria de mediación, y no contiene lista de faltas ni escala de sanciones. Esas siguen siendo directamente las de la Ley 3/2022.

Analiza tu texto — gratis

Las primeras 1.500 palabras son gratis, sin crear cuenta. Cada veredicto indica con qué frecuencia se equivoca con textos que sabemos que escribió una persona — una cifra que ningún otro detector publica.

Estamos construyendo un espacio de escritura: tu documento de Word o LaTeX, tus PDF al lado y un asistente que solo puede citar lo que hay realmente en ellos — verlo y avisarme.