Entrevista semiestructurada: guion, realización y análisis
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Las primeras 1.500 palabras son gratis, sin crear cuenta. Cada veredicto indica con qué frecuencia se equivoca con textos que sabemos que escribió una persona — una cifra que ningún otro detector publica.
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La respuesta corta
Una entrevista semiestructurada se conduce con un guion de cuatro a seis temas, dura alrededor de una hora, y se hacen entre 8 y 15 en un TFM —hasta saturación, es decir hasta que dejen de aparecer temas nuevos. Lo difícil no es hacerlas: es analizarlas sin ahogarse en doscientas páginas de transcripción.
Cuándo elegirla
Conviene cuando tu pregunta trata de representaciones, prácticas declaradas o trayectorias: cómo interpreta la gente algo, cómo justifica lo que hace, cómo cuenta un recorrido.
No conviene si quieres medir frecuencias, comparar grupos estadísticamente, u observar lo que la gente hace realmente en lugar de lo que dice. La distancia entre práctica declarada y práctica efectiva es un clásico: si tu pregunta va del uso real, necesitas observación o registros, no declaraciones. Para lo cuantitativo, ver cómo hacer una encuesta.
Construir el guion
Un guion no es un cuestionario. Es una lista de temas a cubrir, cada uno con una pregunta de apertura amplia y algunas repreguntas previstas.
- De cuatro a seis temas. Más no caben en una hora.
- Una pregunta de apertura por tema, del tipo «¿puedes contarme cómo…?» o «¿cómo funciona en tu caso…?». Nunca cerrada, y nunca un «¿por qué?» directo, que coloca a la persona a la defensiva.
- Repreguntas preparadas: «¿me puedes poner un ejemplo?», «¿a qué te refieres exactamente?», «¿y la última vez que pasó?». Son ellas las que separan una entrevista plana de una aprovechable.
- De lo concreto a lo abstracto. Se empieza por lo cotidiano y se terminan con las opiniones generales. Al revés se obtiene discurso de manual desde el primer minuto.
- Una pregunta final abierta: «¿hay algo importante de lo que no hayamos hablado?». Rinde más de lo que parece.
Prueba el guion con una persona del perfil antes de empezar en serio. Esa entrevista piloto se descarta o se cuenta aparte, y te evitará descubrir en la tercera que un tema está mal planteado.
Cuántas entrevistas
El criterio es la saturación: el punto en que las entrevistas adicionales dejan de aportar categorías nuevas. Suele llegar entre 8 y 15 en poblaciones homogéneas, y más tarde si comparas perfiles contrastados.
Importa al menos tanto la diversificación: doce entrevistas a doce personas del mismo servicio valen menos que ocho que cubran posiciones distintas. Explica tus criterios de selección en la metodología; es lo que el tribunal mira.
Conducir la entrevista
- Graba, con permiso explícito, y toma igualmente unas notas: silencios, gestos, lo que se dice cuando ya has apagado la grabadora —a menudo lo más interesante, y que solo puedes usar si la persona lo autoriza.
- Habla lo menos posible.Una buena entrevista semiestructurada es 10 % tú y 90 % la otra persona.
- Aguanta los silencios. Tres segundos después de una respuesta suelen traer la parte útil. Es el hábito más difícil de adquirir.
- Ni valides ni contradigas. «Claro, totalmente» orienta lo que viene después.
- Escribe diez líneas justo al terminar: impresión general, qué te sorprendió, qué habría que profundizar. En tres semanas no recordarás nada de esto, y estas notas alimentan el análisis.
Transcribir sin perder un mes
De 4 a 6 horas por hora de grabación a mano; de 1 a 2 con transcripción automática revisada, que es hoy la práctica normal. La condición es revisarla entera: los errores se concentran justamente en el vocabulario especializado que te interesa.
Anonimiza durante la transcripción, no después: sustituye nombres por códigos (E1, E2…) y neutraliza los detalles identificativos —centro, cargo demasiado concreto, fechas singulares—. Guarda la tabla de equivalencias en un archivo aparte que nunca irá a anexos.
Analizar
El error más común es contar las entrevistas una por una. Un TFG que dedica tres páginas a cada persona no ha analizado, ha resumido. Analizar es atravesar el material: construir categorías, mostrar qué se repite, qué se opone y qué aparece solo en ciertos perfiles.
El procedimiento: lectura general sin codificar, codificación abierta de una parte del corpus, agrupación de códigos en categorías, recodificación completa con la rejilla ya estable, y redacción por categorías con citas seleccionadas. Nuestro artículo sobre análisis de contenido cualitativo entra en el detalle.
Cuidado con cuantificar: «ocho de las doce personas entrevistadas» es correcto e informativo; «el 67 % de los docentes» no lo es sobre doce entrevistas, porque el porcentaje sugiere una representatividad que tu muestra no tiene. Eso pertenece a las limitaciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una entrevista semiestructurada?
Una entrevista guiada por temas en lugar de por un listado cerrado de preguntas: sabes qué quieres cubrir, pero el orden y la formulación se adaptan a lo que dice la persona. Está a medio camino entre la entrevista estructurada, que es un cuestionario oral, y la abierta, en la que el entrevistado desarrolla su relato sin guía. Es la más usada en TFG porque produce material comparable sin cerrar la puerta a lo inesperado.
¿Cuántas entrevistas hacen falta para un TFG?
Entre 8 y 15 en un TFM y entre 5 y 10 en un TFG, pero el número no es el criterio: la saturación lo es. Te detienes cuando dos o tres entrevistas seguidas no aportan ningún tema nuevo. Escríbelo así en la metodología —«las tres últimas entrevistas no incorporaron categorías nuevas»— porque es un argumento metodológico, mientras que un número suelto no lo es.
¿Cuánto dura una entrevista semiestructurada?
Entre 45 y 90 minutos, siendo una hora lo más habitual. Por debajo de media hora rara vez se obtiene algo más que respuestas de compromiso; por encima de hora y media el cansancio de ambas partes degrada el material. Anuncia la duración al pedir la cita: es lo que más influye en que te la concedan.
¿Hay que transcribir literalmente?
Solo si tu análisis se ocupa de la forma del discurso. Para un análisis temático basta una transcripción íntegra del contenido, omitiendo titubeos y repeticiones. Calcula de 4 a 6 horas de transcripción por hora de entrevista a mano, o 1 o 2 horas con transcripción automática revisada. Es la fase que más desajusta los calendarios de TFG.
¿Hace falta consentimiento informado?
Sí, y los tribunales lo comprueban cada vez más. Basta un documento de una página: objeto del estudio, qué se graba, anonimización, conservación de los datos y derecho a retirarse en cualquier momento. Con menores es imprescindible la autorización de sus tutores legales. En anexos va el modelo en blanco, nunca los ejemplares firmados, que contienen nombres.
Analiza tu texto — gratis
Las primeras 1.500 palabras son gratis, sin crear cuenta. Cada veredicto indica con qué frecuencia se equivoca con textos que sabemos que escribió una persona — una cifra que ningún otro detector publica.
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